Desde luego el mejor tiempo para visitar Escocia, resulta desde los meses de mayo a agosto, pues es cuando hace mejor tiempo, y los días son más largos. Durante estos meses tienen lugar acontecimientos, cómo: el Festival de Edimburgo, ó Edinburgh Military Tattoo (música y desfiles militares en el castillo de Edimburgo), todo ello en agosto, y atraen a gran número de turistas. Pero, además, durante todo el verano cada semana se celebra alguna fiesta en algún lugar del país. Hay algunas zonas muy, muy visitadas durante estos meses: El Lago Ness, y Royal Deeside, donde se haya el castillo de BALMORAL, residencia veraniega, de la familia real británica.
Si hay un hotel, en Edimburgo, de esos que no se olvidan, pues además de elegante, (pero sin rozar la curselería), tiene un estilo y una personalidad que hacen que los días que allí pases te resulten irrepetibles, ese es: “The scotsman”, ubicado en la sede de un antiguo periódico el edificio, es por sí digno de ver, (www.thescotsmanhotel.co.uk) y para las reservas, (www.reservations@thecotsmanhotel.co.uk.). Inolvidables son sus habitaciones, su desayuno, su spa, su pub, y el personal de servicio que facilita hasta el mínimo detalle de tu estancia. En definitiva, es un hotel con alma, que no deberías perderte.
No debeís dejar de hacer, alguna de las excursiones que se organizan desde edimburgo a los siguientes destinos: Lago Ness, Inverness y The Highlands, St. Andrews, etc. El paisaje del campo escocés, los lagos, sus castillos, sus ovejas, es algo inolvidable. Me gustaron mucho, las organizadas, por la empresa “Timberbush”. El carácter de los escoceses, es afable con el turista, y todo suelen ser facilidades, en esta compañía con los guías y los chófers, se pone de manifiesto, (www.timberbushtours). En los hoteles, también te informan estupendamente sobre este tipo de excursiones, con esta u otras compañías.
Glasgow junto con Edimburgo, resultan ser las dos ciudades más importantes de escocia, separadas por 70 km, (50 minutos en tren), los cuales salen cada 20 minutos desde la estación central, con lo que es también muy recomendable, no perderse esta ciudad.
Que resulta lo más típico para comer.
Pescado ahumado: trucha, salmón y arenque; y haggis (pudin).
Donde os recomendamos que comais.
Hay infinidad de sitios, donde poder comer por todo el centro. Lo mejor es que en casi todos encuentras a españoles trabajando cómo camareros, que a la primera palabra te reconocen como compatriotas y te traducen y orientan con la carta.
Debes tener en cuenta que se cumple a rajatabla el horario europeo, quiero decir, que no te cogerán en ningún restaurante después de las dos de la tarde, ni después de las diez de la noche. Atención por qué en Escocia, hay que atrasar una hora el reloj. Nos cuesta creer esto del horario en los restaurantes, !Pero es así!.
Por supuesto no puedes dejar de acudir a un pub escoces, (el del hotel “The Scotsman”, que es precioso y está también abierto al público, no sólo a los clientes del hotel, con los que se disfruta del ambiente más tradicional, con una puesta de acceso directa desde la calle. En los Pubs debes beber,
Maltas, puedes elegir entre al menos 100 clases distintas, todas son estupendas, también son los pubs de edimburgo muy conocidos por sus cervezas negras o rubias, sin productos químicos y gas añadido, con más o menos alcohol.
Importantisimo: la web en español de turismo de escocia ha incorporado recientemente un calendario recomendando los mejores lugares para visitar cada mes del año eventos y festivales, comer y beber, flora y fauna, y otras actividades de temporada. (www.calendar.visitscotland.com/es).
TEXTO. LUCIA TEVAR