Hablar de Hawai es evocar un paraíso natural, remoto y apartado del mundo, pero con un poder de atracción y misterio tan grande, que difícilmente puede compararse con otro lugar del mundo.
Y es que este conjunto de islas, cuya capital es la mítica “Honolulu”, y que muy pocos podrían adivinar que constituye el estado número 50 de los Estados Unidos, es un destino que va más allá de la popular oferta de sol y playa en Resorts de lujo. Es un paraíso tropical, sí, pero con mucho por descubrir.
Por ejemplo, sus fantásticos lugares históricos o esos impresionantes caprichos de la naturaleza que han permitido que en apenas unos kilómetros se pueda disfrutar de maravillas tan distintas como pueden ser volcanes espectaculares, selvas tropicales, cataratas con unas caídas de agua de auténtico infarto, un desierto de lava negra o, como no, esas míticas playas de arena blanca y aguas turquesas y cristalinas. Unas aguas que cuando están tranquilas invitan a refrescantes y románticos baños, o a aventurarse a la práctica del submarinismo, pero que una vez que despiertan su poder y bravura, se convierten en el destino soñado de los amantes del surf. Y es que, ¿quién puede resistirse a olas de hasta nueve metros de altura?
Pero Hawai es todavía mucho más: es el sueño hecho realidad de los aficionados al golf, que encontrarán aquí los mejores campos de juego del mundo. Es también un destino ideal para los que gusten de la naturaleza en estado puro, pues sólo en esta parte del Pacífico podrán admirar en toda su belleza a las ballenas o disfrutar de uno de los fondos marinos más ricos y poblados del mundo.
Y, porqué no también, es un lugar perfecto para aquellos que gustan de la buena mesa y disfrutan de la vida nocturna, pues la oferta en este sentido es amplia y variada. Así pues, desde la diversión más pura y arriesgada hasta el romance paradisíaco, todo tiene cabida en este paraíso que puede explorarse a pie, en bicicleta o a lomos de un caballo por espectaculares senderos, de día o bajo las estrellas.
Lo cierto es que Hawai reúne todo aquello con lo que uno siempre ha soñado e incluso, aquello que nunca hubiese imaginado que podía llegar a existir.
Información práctica.Compras. Ir de compras en Hawai es tan variado como Hawai mismo. Desde sedas y pieles hasta jabones y velas aromáticas pasando por fantásticas tablas de surf, todo vale como recuerdo de este paraíso. Eso sí, los que prefieran decantarse por la artesanía nativa deben saber que lo más tradicional son las piezas de vidrio soplado, las pinturas y esculturas de madera o los collares hechos de plumas. Las fabulosas nueces de macadamia, el chocolate, el café o el vino son otra opción para aquellos que quieran llevarse consigo ese “sabor” característico del Trópico. Gastronomía. Basada en las frutas exóticas de la isla, pescados tropicales de la región y verduras autóctonas, la gastronomía hawaiana ha conseguido en los últimos años un gran reconocimiento internacional, gracias, sobre todo, a la impresionante creatividad de los cocineros nativos pero, también, a la adopción de las mejores técnicas culinarias europeas, asiáticas y americanas. Para abrir boca: algunas de las especialidades más destacadas del archipiélago son “el puerco “Kalua”, el salmón de “lomi-lomi” y el “mahi-mahi” a la parrilla. Clima. Hawai es un paraíso que se puede disfrutar durante todo el año gracias a su agradable clima tropical, que mantiene unas temperaturas constantes que apenas varían entre los 25 y los 29º C. Horario local: 11 horas menos que en España. En la maleta: Su clima templado y apenas variable invitan a llevar en la maleta únicamente ropa veraniega pero que también, a ser posible, resulte cómoda.